Te damos 5 razones

Hoy en día, hay una amplia y variada oferta de materiales sobre Mindfulness, ya sea en forma de cursos, libros, aplicaciones para móvil, audios y videos disponibles por la red. No obstante, la profusión de recursos y formatos no siempre ayuda a las personas que desean iniciarse en la práctica; y decimos bien iniciarse en la “práctica” porque nos referimos no a un conocimiento teórico sino a la intención de comprender a través de la experiencia qué es y cuál es el efecto en el cuerpo y en la mente de una práctica meditativa como Mindfulness.

En el Instituto esMindfulness llevamos 15 años impartiendo cursos de Mindfulness basados en el protocolo MBSR de Reducción de Estrés con Mindfulness en 8 semanas. En base a esta experiencia, apuntamos algunas ideas sobre el valor diferencial del curso MBSR frente a otras opciones formativas que lo convierten, desde nuestra opinión, en una buena manera de iniciarse en la práctica de Mindfulness.

MBSR es una buena manera de iniciarse en Mindfulness

1. Empezar guiado y acompañado

La práctica de Mindfulness no es difícil: no se requieren conocimientos previos ni unas condiciones especiales para empezar; no obstante, iniciarse solo/a puede ser un poco árido y desalentador. El curso MBSR permite ver en 8 semanas las bases del Mindfulness y empezar a meditar con el acompañamiento de un/a instructor/a, que facilita el aprendizaje y resuelve posibles dudas, y de un grupo de personas con las que compartir la propia experiencia. Este acompañamiento en la actualidad se puede realizar tanto presencial como virtualmente a través de cursos presenciales y online, respectivamente, lo cual facilita enormemente empezar en cualquier circunstancia.

2. Integrar distintas técnicas de forma gradual

En el curso MBSR se presentan distintas técnicas para entrenar el cuerpo, mediante movimientos conscientes tipo yoga, y la mente, a través de ejercicios de atención, concentración y meditación. A lo largo de las 8 semanas, se van introduciendo estas técnicas gradualmente, desde las más sencillas a las más complejas, de forma que al finalizar el curso cada participante ha integrado un conjunto de recursos personales que le permiten estar más presente en su vida, regular las emociones, recuperar el equilibrio ante situaciones adversas y cuidarse mucho más.

3. Con aplicaciones en la vida cotidiana

Este en un rasgo diferencial importante: cada semana se proponen una serie de ejercicios que contemplan tanto prácticas formales (que requieren de un tiempo y de un lugar específicos, así como adoptar una postura determinada para llevarlas a cabo) como informales. Estas últimas simplemente requieren prestar atención de una forma determinada a la actividad que se está llevando a cabo. Este ejercicio facilita llevar el entrenamiento más allá del aula y poder darse cuenta de muchos aspectos de la vida cotidiana que pueden cambiarse en aras a un mayor bienestar y satisfacción personales.

4. Con efectos medidos científicamente

Desde que el Dr. Jon Kabat-Zinn estableció el protocolo MBSR en la Universidad de Massachusetts en la década de los 80 del siglo pasado, se han realizado múltiples investigaciones sobre esta intervención psicoeducativa. Por ello, podemos afirmar que existe evidencia científica sobre su efecto en términos de reducción del malestar asociado al estrés. De igual modo, en los últimos años se están realizando investigaciones sobre intervenciones basadas en Mindfulness en distintos ámbitos; por ejemplo, el proyecto IMPACT BCN (en el que colaboramos), un ensayo clínico con intervenciones no farmacológicas sobre el impacto del bienestar materno en el embarazo y en el recién nacido impulsada por el Hospital Clínic y Sant Joan de Déu de Barcelona (BCNatal).

Muchas de las propuestas de Mindfulness disponibles en el mercado no se han sometido a esta evaluación y, por tanto, se desconoce su efecto; quizás funcionen, pero no hay evidencia científica.

5. Sin connotaciones religiosas

El origen del Mindfulness se encuentra en las tradiciones contemplativas orientales, pero en el curso MBSR está recontextualizado en un marco laico y occidental; no hay referencias religiosas ni espirituales de ningún tipo.

Para muchos de nuestros alumnos, el curso MBSR ha sido una experiencia poderosa de autoconocimiento y de cambio. Os dejamos algunos de sus testimonios, por si os resuenan y os animan a empezar.