Si quieres salir de dudas y experimentar directamente qué es Mindfulness, puedes hacerlo apuntándote al curso MBSR de 8 semanas que empezamos en unos días.En los cursos y conferencias que impartimos, especialmente entre las personas que tienen poca o ninguna experiencia con Mindfulness, nos encontramos que hay cierta confusión sobre qué es Mindfulness y las expectativas en torno a sus beneficios.

Con la intención de contribuir a esclarecerlas, recogemos las más habituales a partir de nuestra experiencia:

  1. Mindfulness no es relajarse. Aunque uno de los efectos de la práctica sobre el que hay evidencia es la reducción del estrés que conlleva un mayor bienestar físico y psicológico, Mindfulness no persigue relajarse sino estar con lo que hay o con lo que surge momento a momento, sin desear que sea distinto a como es. Sobre el papel puede parecer contradictorio, pero hacer este ejercicio de conexión con la experiencia y de apertura sin “luchar” con ella permite soltar tensión y facilita el cuidarse. La mayor parte de las veces, después de practicar un@ se siente más enfocad@ y relajad@, pero puede que no sea así y no pasa nada.
  1. Mindfulness no es dejar la mente en blanco. No es vaciar la mente sino familiarizarse con el proceso mental, prestando atención a todo aquello de lo que podemos ser conscientes en cada momento. Puedes probar a hacer un pequeño ejercicio: detén un minuto la lectura, cierra los ojos y observa qué pasa por la mente… tal vez surge un pensamiento sobre algo que tienes que hacer dentro de un rato, quizás te acuerdas de algo que pasó ayer o puede que alguna sensación del cuerpo te distraiga (un pinchazo en la espalda, tensión en los hombros…). Puede que alguno de estos fenómenos venga “cargado” con una emoción y de repente sientas prisa, alegría o agobio. Con Mindfulness nos entrenamos a observar ese surgir y desaparecer de fenómenos en la conciencia sin quedarnos atrapad@s en ninguno de ellos.
  1. Mindfulness no es resignarse. La aceptación que cultivamos al abrirnos a la experiencia tal y como es, sin preferencias ni juicios, despierta, a veces, una reacción porque se confunde aceptar con resignarse. Lo primero implica recibir lo que viene sin oponerse, lo segundo implica conformarse o renunciar a hacer algo con lo que nos está pasando; en realidad, aceptar es muchas veces el primer paso para poder cambiar algo. Por ejemplo, aceptar que una relación personal no nos conviene o que un trabajo no nos satisface puede ayudarnos a hacer frente a lo que nos está pasando y a tomar las riendas de la situación.
  1. Mindfulness no es una píldora para la felicidad. Mindfulness es una práctica que te prepara para un estilo de vida orientado hacia el bienestar y la felicidad. Al igual que no esperamos que apuntándonos al gimnasio el cuerpo se muscule solo, tampoco podemos esperar que Mindfulness nos cambie la vida de un día por otro; es una práctica y, como tal, requiere de disciplina y compromiso. La mejor manera de iniciarse es a través del curso MBSR de Reducción de estrés en base a mindfulness, si quieres saber por qué, puedes recuperar el post que publicamos hace un tiempo: Cinco razones por que MBSR es una buena manera de iniciarse en Mindfulness.

Si quieres salir de dudas y experimentar directamente qué es Mindfulness, puedes hacerlo apuntándote al curso MBSR de 8 semanas que empezamos en unos días. Puedes hacerlo presencial y online; ambas modalidad disponen de evidencia científica y son igual de efectivas como indican recientes estudios.