Miedo a enfermar o a perder a algún ser querido, preocupación por el futuro del trabajo o de los estudios de nuestros hij@s, tristeza por el aislamiento social… estas son algunas de las emociones que tal vez estamos sintiendo ante la situación tan excepcional que vivimos con la epidemia del coronavirus.

El optimismo se puede entrenar

En este momento es importante recordar que la actitud que cultivamos cada día es clave y que podemos, deliberadamente, prestar atención a las cosas que funcionan, que nos hacen sentir bien y que nos conectan con la alegría para mantener el optimismo y la confianza. En palabras del psiquiatra Luis Rojas Marcos pensar ante las situaciones difíciles: “que esto va a pasar, que no es para siempre, que no afecta a toda nuestra identidad, a todo nuestro ser, que es algo para lo que tenemos un cierto control y que podemos hacer algo para mejorar nuestra situación” son formas de entrenar el optimismo.

Mindfulness para prestar atención a lo que funciona

Es lo que la cultura popular dice ver el vaso medio lleno o medio vacío. A través del Mindfulness podemos tomar conciencia de esa posibilidad de escoger a qué presto atención – a lo que hay o a lo que falta – y ser consciente de cómo eso impacta en la experiencia. No se trata de engañarse ni generar una falsa ilusión, que sería lo contrario al Mindfulness; se trata de darse cuenta de lo que está pasando con apertura para poder, luego, decidir la respuesta más eficaz y saludable

Con la intención de contribuir al desarrollo de esta habilidad, hemos decidido empezar este mes de marzo el curso online “Alegremente”, un entrenamiento de Mindfulness para cultivar la alegría, con prácticas diarias de 10 a 20 minutos de Mindfulness que incluyen ejercicios de atención, meditación y movimiento consciente tipo yoga que se pueden hacer con facilidad desde casa y que están orientadas a regular las emociones como el miedo o la tristeza e impulsar la alegría y, en su defecto, la esperanza de recuperarla en un futuro. Son prácticas que pueden hacerse en pareja e incluso con la familia si tenemos hij@s adolescentes estos días de confinamiento.

Arrancando los 4 motores del bienestar

Tal como explicamos en el video de presentación del curso, “Alegremente” se fundamenta en lo que el neurocientífico Richard Davidson de la Universidad de Wisconsin llama “la habilidad del bienestar” formada por cuatro componentes que corresponden a circuitos neuronales específicos del cerebro que al ejercitarse se fortalecen y funcionan como fuente de felicidad interna.

El primero de ellos es la atención, sabemos que una mente distraída es una mente infeliz, estar presente tal y como hacemos en Mindfulness contribuye a la felicidad. El segundo es el talante, la capacidad de ver lo bueno en nosotros y en los demás, como hemos apuntado anteriormente. El tercer componente es la resiliencia, la capacidad de recuperarse con rapidez de la adversidad: tal vez no podemos controlar lo que nos pasa, pero sí podemos desarrollar la capacidad de recuperar el equilibrio. Finalmente, la generosidad que activa en el cerebro los centros del placer y, por tanto, nos hace sentir bien y contribuye a que otr@s también se sienta bien.

Esperamos que este retiro forzado por las circunstancias sea una oportunidad para cultivar estos 4 motores del bienestar y así poder aportar calma y serenidad en esta situación.

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